Cómo saber si tu cuadro eléctrico se ha quedado corto
Muchas viviendas de la Costa del Sol tienen instalaciones pensadas para otra época. Un cuadro de los años ochenta se diseñó para una nevera, un televisor y poco más. Hoy conviven aire acondicionado, vitrocerámica, lavavajillas, secadora y varios cargadores.
Señales de que la instalación va justa
El aviso más claro es el diferencial que salta al encender un aparato concreto, o cuando dos electrodomésticos potentes coinciden. Otras señales: enchufes que se calientan, luces que parpadean al arrancar la lavadora, y un cuadro con solo dos o tres automáticos para toda la casa.
Diferencial y automáticos no son lo mismo
El diferencial protege a las personas: salta cuando hay una fuga de corriente. Los automáticos protegen la instalación: saltan cuando pides más potencia de la que el cable aguanta. Si siempre salta el mismo elemento, eso ya orienta sobre dónde está el problema.
Lo que no conviene hacer
Sustituir un automático por otro de más amperios porque "así ya no salta" es peligroso: el cable sigue siendo el mismo y ahora nada lo protege. Tampoco conviene encadenar regletas para ganar enchufes en la cocina, que es donde más potencia se concentra.
Cuándo toca renovar
Si el cuadro no tiene diferencial, si los cables van sin toma de tierra, o si vas a reformar la cocina, es el momento. Una instalación renovada permite además obtener el boletín eléctrico, que te pedirán para cambiar de comercializadora o ampliar potencia.
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